Ombrofobia

Mientras que para algunas personas notar o escuchar la lluvia es un verdadero regalo del cielo, para quienes padecen ombrofobia (o pluviofobia) esa cautivadora sensación se transforma en un estremecimiento harto desagradable que les causa pavor.

Qué es la Ombrofobia

La fobia que nos ocupa es un trastorno del comportamiento caracterizado por una conducta obsesiva causada por el miedo a la lluvia.

Dicho temor puede ser de tal entidad que determine el tipo de vida de las personas que lo padecen, sobre todo si viven en zonas en las que los días de sol brillen por su ausencia.

Al ser una alteración cuyo objeto (la lluvia) viene de la naturaleza, no es fácil de evitar por quienes lo sufren.

Los ombrofóbicos experimentan los primeros y angustiosos síntomas de este desorden simplemente ante situaciones como cielos nublados o sonido de lluvia en los cristales.

Es más, el hecho de sentir el olor tan característico de los días lluviosos consigue alarmar a los sujetos con este trastorno.

Capítulo aparte merece el pavor que les producen los rayos y truenos que acostumbran a acompañar a la lluvia, de forma que esta fobia termina asociándose a la ceraunofobia (miedo a los rayos y truenos).

Causas del temor a la lluvia

Es habitual que la ombrofobia se desarrolle como consecuencia de la vivencia de un evento desafortunado en el que las fuertes lluvias se conviertan en protagonistas de enormes desgracias narradas por los medios de comunicación que causen decenas, cientos e incluso miles de muertos.

No es extraño pensar que uno de esos sucesos, que incluyan huracanes o tornados y que pongan fin a la vida de muchas personas, sea el mayor desencadenante de esta insólita fobia.

Por otro lado, el hecho de que se considere que existe una estrecha relación entre la lluvia y la depresión tampoco ayuda.

Así, los ombrofóbicos con indicios depresivos tienden a sentirse bastante más tristes cuando llueve, dando paso a un comportamiento más obsesivo por el miedo a la lluvia, lo que termina generando una respuesta sintomática del sujeto cuando está en presencia de la lluvia.

En cuanto a la herencia genética, podría ser también determinante de este tipo de trastornos.

Los médicos tienen la creencia de que el temor a las precipitaciones se relaciona igualmente con el factor genético que es transmisible de padres a hijos.

A veces, las lluvias se asocian también con enfermedades que pueden resultar letales para la población como la gripe, fiebres, escalofríos o el dengue, entre otras patologías que son proclives a proliferar en ambientes de precipitaciones constantes.

Miedo y fobia a la lluvia

La sensación de estar empapado de agua también es muy incómoda y propicia una sensación molesta por la lluvia que lleva a muchas personas a evitar mojarse.

Con esta actitud, esperan sortear los síntomas de angustia y ansiedad que les genera mojarse.

Finalmente, la lluvia depende únicamente de la meteorología lo que hace que pueda presentarse en cualquier lugar y hora. Por esta razón, las intensas precipitaciones afectan a multitud de personas, derivando en trastornos de temor del estilo del que estamos analizando.

Síntomas de un ombrofóbico

Los síntomas de la pluviofobia podrían describirse como una emoción persistente y constante que genera al fóbico principalmente “asco” ante la idea de mojarse. Además presenta:

  • Gran deseo o necesidad de resguardo
  • Ataques de ansiedad que se intensifican según van viendo caer las gotas del cielo
  • Adoración excesiva por aquellos objetos diseñados para protegerse de la lluvia (impermeables y paraguas)
  • Palpitaciones
  • Sudoración

Cómo superar la pluviofobia

Si cualquier fobia debe ser tratada cuanto antes, aquellas que además cuentan con la dificultad de que el estímulo que provoca el miedo sea inevitable, aún más. Lo ideal es buscar el apoyo psicológico preciso, pues este tipo de trastornos no pueden superarse por uno mismo.

Tratamientos efectivos para la cura de este transtorno

  • Las técnicas de programación neurolingüísticas. Consisten en la modificación de patrones del pensamiento de las personas que a ellas se someten, con el objetivo de eliminar el temor que estimula la fobia. Son muy novedosas y permiten dejar atrás el trastorno de miedo obsesivo que desarrolla el individuo
  • Las técnicas de exposición. Se realizan mediante las sesiones en las que al paciente se le presenta el objeto de la fobia que le afecta y que en este caso será la lluvia. Este fenómeno de la naturaleza le será mostrado mediante vídeos e imágenes, gradualmente. Tal método logara insensibilizar el estímulo de miedo desarrollado por la pluviofobia
  • Las técnicas cognitivo-conductuales. Ayudan a la comprensión del origen de la causa que provoca el temor en los ombrofóbicos. De esta forma, es posible llevar a cabo un ataque directo del factor causante del comportamiento de temor o repulsivo hacia la lluvia.

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