Hipopotomonstrosesquipedaliofobia

Sin duda, una de las fobias más atípicas que puede experimentar un individuo es la hipopotomonstrosesquipedaliofobia o miedo a las palabras largas.

A modo de curiosidad, decir que las personas que la sufren comienzan a sentir gran malestar solo con oír el nombre del trastorno en sí, que irónicamente cuenta con una extraordinaria longitud, razón por la que a día de hoy se utiliza el término sesquipedaliofobia para referirse a esta alteración.

Otra de las apalabras que causarían temor a las personas que sufren este miedo es hipopotomonstrosesquipedaliofobia.

Qué es la hipopotomonstrosesquipedaliofobia

La que nos ocupa es una fobia caracterizada por el miedo irracional a la pronunciación de palabras largas y complicadas, que está considerada como una de las fobias más raras del mundo.

Se manifiesta con el nerviosismo o la aversión del sujeto a la hora de tener que afrontar charlas en las que se utilizan vocablos muy largos o de uso poco común, del estilo de los que se usan en los discursos médicos, técnicos o científicos.

Asimismo, estos individuos evitan la mención de palabras que no tengan que ver con el vocabulario coloquial.

Qué causa el miedo a las palabras muy largas

En líneas generales, la sesquipedaliofobia se presenta en aquellas personas que han padecido un trauma durante la etapa infantil relacionado con las palabras largas.

Desde una experiencia nefasta en un concurso de ortografía, hasta haber pasado un impresionante mal rato delante de sus compañeros de clase al serle imposible leer una palabra que no entendía o no podía pronunciar bien, cualquier evento traumático basta para el inicio del desarrollo de una fobia.

Los investigadores opinan que el aprendizaje asociativo se esconde detrás de las fobias, de modo directo o indirecto.

No en vano, la visualización de un film sobre payasos asesinos es susceptible de propiciar una fobia a los payasos, por ejemplo.

Otros expertos consideran que los genes cumplen un papel determinante, en la medida que la herencia genética hace a unas personas más proclives que a otras al padecimiento de estos trastornos.

Miedo a las palabras muy largas

Qué síntomas presentan estos indivíduos

Esta desconocida fobia, como cualquier otra, pertenece al grupo de los trastornos de ansiedad, debido a que el miedo irracional es causa de un gran malestar y las personas que padecen esta patología lo pasan muy mal.

Es tal su nivel de sufrimiento que suelen esquivar no solo las situaciones y los objetos sino también los pensamientos temidos.

Por esta razón, la sintomatología propia de las fobias está caracterizada por un tremendo temor o pánico, al que acompaña un fuerte sentimiento de ansiedad, angustia y malestar, que propiciará que la persona sienta dolor de cabeza, dolor estomacal, pulso acelerado, etc.

En aquellos casos en los que el sujeto deba afrontar una situación en la que tenga que pronunciar una palabra larga, por ejemplo, evitará el enfrentamiento al estímulo temido con el fin de no sentirse así.

La mayoría de las fobias comparten tanto signos físicos como cognitivos y conductuales. Resumiendo, son los mostrados a continuación:

  • Pulso acelerado e incremento de la frecuencia cardíaca
  • Sensación de ahogo y de falta de aire.
  • Hiperventilación
  • Angustia y ansiedad
  • Exceso de sudoración
  • Sequedad bucal
  • Terror o intenso miedo
  • Pensamientos catastrofistas
  • Desorientación
  • Pérdida de concentración
  • Malestar estomacal
  • Tensión muscular
  • Dolor de cabeza
  • Evitación del estímulo temido

Cómo superar la sesquipedaliofobia

El tratamiento de esta fobia es muy similar al del resto. Entre los distintos métodos que pueden utilizarse se encuentran la hipnosis o el mindfulness, sirviendo este último para la aceptación de la propia experiencia como persona fóbica, logrando la reducción de la intensidad de los síntomas.

No obstante, las técnicas más empleadas para tratar las fobias son las pertenecientes a la terapia cognitiva conductual dirigidas al afrontamiento de las situaciones temidas y a la sustitución de los pensamientos irracionales por otros de naturaleza más adaptativa.

En cuanto a las técnicas más empleadas, son las expositivas y concretamente las de desensibilización sistemática.

Dicho método consiste en la exposición gradual del paciente al estímulo fóbico, adquiriendo al mismo tiempo las habilidades requeridas para plantarle cara.

Gracias a las diversas sesiones terapéuticas, el paciente va encarando el estímulo fóbico y, paulatinamente, empieza a ir pronunciando las palabras que con anterioridad le habrían originado una gran ansiedad.

Otras técnicas esenciales del tratamiento son las de relajación y respiración.

Aparte, las personas que están aquejadas de los casos más severos pueden optar, siempre bajo la oportuna prescripción del terapeuta o psiquiatra, por la toma de ciertos fármacos que reduzcan su ansiedad, en combinación con la terapia psicológica.

En lo relativo a las nuevas tecnologías, también comienzan a protagonizar la terapia psicológica, en la medida que la realidad virtual y la realidad aumentada permiten la simulación de los estímulos que provocan el temor del paciente.

Por si esto fuera poco, las Aplicaciones móviles destinadas al tratamiento de fobias están proliferando en los últimos años, permitiendo hacer terapia de superación de fobias por internet.

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