Fobias raras

Las fobias son trastornos de ansiedad que se caracterizan por un miedo irracional a los estímulos, como puedan ser un objeto, un lugar, una situación o un insecto o animal.

Ahora bien, dentro de su amplio repertorio, sobresalen las fobias más raras del mundo.

Las personas que sufren estas alteraciones hacen lo que esté en su mano para evitar todo aquello que genere el malestar, pues de lo contrario el mismo les puede afectar hasta el punto que tal conducta suponga una molesta interferencia para el normal funcionamiento de su vida diaria.

Entre las fobias más extrañas destacan las siguientes:

  • HexakosioihexekontahexafobiaEs el miedo persistente, injustificado e ilógico al número 666. Sin embargo, aunque en una medida menor, puede rechazarse también el número como resultado de las relaciones con otros números u operaciones matemáticas.

Otras acciones como esta combinación en máquinas tragaperras, loterías, etc… también se considera que auguran mala suerte.

  • TurofobiaEs el temor al queso en todas sus variantes y hasta a su olor y nada tiene que ver con cuestiones de gustos o intolerancias sino con una auténtica fobia alimentaria que llega a condicionar seriamente el estilo de vida de quienes la padecen. No en vano, lo extraño de esta fobia hace que la simple presencia en una mesa de este lácteo cause el pánico en el fóbico, que a menudo opta por evitar las relaciones sociales para no verse en tal tesitura.
  • SomnifobiaEs el miedo excesivo y desproporcionado a quedarse dormido que se manifiesta desde el mismo momento de ir a la cama. Se interpreta mayoritariamente como un sentimiento generado por la pérdida de control, el cual trae consigo elevadas dosis de ansiedad. Otros de sus nombres son clinofobia, hiponofobia y oneirofobia, constituyendo una patología psicológica en la que el paciente muestra resistencia a dormirse, debido a la idea de que la conciliación del sueño le impedirá volver a despertarse.
  • Coulrofobia Es el temor a los payasos o mimos que puede estar causado por la imagen tan desagradable que les produce a quienes lo padecen la imagen de un payaso, con su maquillaje, su nariz roja y su peluca. Para estas personas, la figura del clown, lejos de resultar divertida o entrañable, es negativa o angustiosa, llegándole a generar verdadero pavor.

Las causas emocionales latentes en el subconsciente del sujeto serían las que originan un trastorno que requiere tratamiento personalizado, como el resto de estos desórdenes.

  • OmbrofobiaEs el miedo obsesivo a la lluvia que también recibe el nombre de pluviofobia. Su entidad llega a ser tal que puede limitar la vida de quien la sufre, particularmente si su existencia se desarrolla en lugares en los que el sol no luce demasiado. Sus primeros pero ya angustiosos síntomas aparecen ante situaciones como cielos nublados o el sonido del choque de las gotas de lluvia en los cristales.

Es más, el característico olor a ozono que las precipitaciones dejan en el ambiente, llega a ser para ellos un verdadero inconveniente.

Fobias muy extrañas

  • CrometofobiaEs el miedo enfermizo al dinero, tanto en lo referido a su administración en el día a día, como al concepto de abundancia del vil metal, que puede ser vista como una amenaza para su seguridad. Las personas que padecen esta extraña fobia que también se denomina crematofobia, desarrollan igualmente el temor no solo a la idea del dinero en abstracto sino físico, por cuanto ven en billetes y monedas una fuente de infecciones, al pasar de mano en mano.
  • HipopotomonstrosesquipedaliofobiaEs el miedo carente de todo fundamental a la pronunciación de palabras largas y complicadas que se manifiesta con el extremo nerviosismo del sujeto y la total aversión a la hora de afrontar charlas en las que los vocablos largos se utilicen. El contexto de los discursos médicos, científicos o técnicos es el caldo de cultivo perfecto para que se dé esta fobia, habida cuenta de la dificultad que muchos de los términos que en ellos se utilizan entraña.
  • OmfalofobiaEs el miedo incontrolable, ilógico y extremo hacia los ombligos. Quienes lo experimentan ven limitada su vida cotidiana en acciones tan simples como quitarse la ropa o acudir a lugares del tipo de playas o piscinas en los que los ombligos queden al descubierto, pues el temor es provocado tanto por el propio como por los ajenos.

Sus síntomas físicos surgen como respuesta al miedo fóbico que los ombligos producen como consecuencia del aumento de la actividad del sistema nervioso autónomo del cerebro y sus manifestaciones varían significativamente de una persona a otra.

  • TriscaidefobiaEs el miedo sin mesura hacia el número 13 cuya creencia está tan extendida que hace desaparecer la planta 13 en algunos ascensores o las habitaciones con el número de la mala suerte en hospitales y hoteles. Su origen no está demasiado claro, si bien podría hallarse en que trece fue el número de personas que compartieron la Última Cena o en que la Biblia defina en el capítulo 13 del Apocalipsis a una “bestia salvaje” que inspira horror.
  • UranofobiaEs el miedo irracional a la idea mística del paraíso que es imposible de alcanzar por todos. La amenaza subyacente es el temor a que la vida termine sin que “al otro lado” exista nada o que lo haya sea harto desagradable.

En definitiva, es un miedo a lo desconocido e inexplorado que guarda una relación estrecha con el temor al infinito, al espacio exterior y al cielo físico, por su inmensidad y por los secretos que pueda albergar.


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