Fobias Específicas
Fobias Específicas en detalle
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Las fobias específicas pueden definirse como el temor irracional y abrumador a determinados situaciones y objetos que, pese a plantear una amenaza real pequeña, provocan ansiedad que a su vez genera conductas de negación.

Al contrario de lo que sucede con los episodios de ansiedad breve que pueden presentarse por ejemplo ante la proximidad de un examen.

Estas fobias son duraderas y entre sus consecuencias se encuentran las reacciones físicas y psicológicas intensas, pudiendo afectar la capacidad de desempeñar actividades en el trabajo, en el centro de estudios o en el mismo entorno social.

Síntomas de las fobias a elementos o situaciones particulares

De lo dicho hasta ahora se deduce que las específicas son las fobias en las que el elemento que produce el temor o el miedo se puede localizar y aislar del resto con relativa facilidad.

Dentro de los trastornos de ansiedad comunes, son las fobias más frecuentes entre la población general, pues se estima que su superan un 10% del total de los transtornos relacionados.

Las fobias específicas consisten en un intento y persistente temor patológico a un objeto o situación particulares que ninguna proporción guarda con el riesgo real, pero que va mucho más allá de una simple exageración.

La proximidad física o la anticipación de la situación temida o del objeto provoca una inmediata respuesta de ansiedad que a su vez puede llevar al ataque de pánico, razón por la que la persona trata de evitar en el futuro tales objetos o situaciones.

El diagnóstico de una fobia lleva consigo la producción de una gran interferencia o de un elevado grado de malestar en la vida del sujeto.

La fobia experimentada puede causar las siguientes reacciones:

  • Temor intenso e inmediato, pánico y ansiedad generados por la exposición a lo que produce el miedo o por el simple pensamiento en ello
  • Toma de conciencia de lo irracional y desproporcionado del temor y, pese a ello, absoluto descontrol sobre el mismo. Ello origina sensación de impotencia
  • Ansiedad que se va incrementando conforme se acerca el objeto o la situación, al tratarse de una proximidad física o temporal
  • Dificultad para desempeñar normalmente cuantas actividades estén relacionadas con el temor
  • Experimento de reacciones y sensaciones físicas como opresión en el pecho o dificultad respiratoria, aceleración del corazón o sudoración, náuseas, mareos y hasta desmayos
  • Evitación a toda costa del objeto o la situación, pues el soportarlo conlleva ansiedad y miedo extremos
  • Posibilidad de rabietas en niños que pueden aferrarse, llorar, alejarse de sus padres o negarse a acercarse a aquello que les produce el miedo

Tipos de fobias específicas

Tipos de fobias específicas

  1. Temor a determinadas situaciones como subirse a un avión (aerofobia) o encontrarse en espacios cerrados (claustrofobia)
  2. Temor a la naturaleza, como ocurre en el caso de las fobias a los fenómenos atmosféricos como rayos, tormentas y truenos o a las alturas (acrofobia)
  3. Temor a los animales o insectos como pueden ser el miedo a las arañas (aracnofobia) o a los perros (cinofobia)
  4. Temor a la sangre (hemofobia) o el miedo a las agujas e instrumentos que puedan producir heridas (belonefobia)
  5. Otros temores como por ejemplo a los payasos (coulrofobia) o a los ombligos (omfalofobia)

Algunos ejemplos representativos

  1. La acrofobia o el miedo a las alturas. Es el temor intenso o irracional a encontrarse en las alturas, incluso cuando no entrañe ningún riesgo. La desmesurada sensación de pánico es susceptible de experimentarse incluso con poca altura
  2. La aerofobia o el temor a volar. Es el miedo excesivo e ilógico a volar en avión que se relaciona con la posibilidad de sufrir un accidente y con el hecho de no tener ningún control sobre la situación
  3. La claustrofobia o el miedo a los espacios cerrados. Es el miedo desmesurado a encontrarse en espacios cerrados, sobre todo si son pequeños y están mal iluminados. Quienes lo sufren nada quieren saber de ascensores, metro, túneles, cabinas de teléfono o cerrojos en las puertas
  4. La aracnofobia o el miedo a las arañas. Como el resto de las fobias a los animales (zoofobia), la que se siente hacia las arañas es una fobia cuyo origen podría encontrarse en miedos ancestrales de los que permitieron a nuestros antepasados sobrevivir
  5. La androfobia o el miedo a los hombres. Las personas que sufren este problema tienen miedo de estar a solas con un hombre, incluso si es amigo o pariente. Él o ella puede tener pesadillas y no puede desarrollar una vida normal. En casos menos severos, una persona androfóbica puede parecer normal con los hombres, pero siempre está nerviosa e incómoda por dentro.
  6. La hemofobia o el miedo a la sangre. Los individuos que la padecen hacen todo lo posible por no hallarse en situaciones en las que prevén que tendrán que estar en contacto con sangre, como las extracciones. Su patrón de respuesta de ansiedad es distinto al resto pues se produce en dos fases: incremento de la ansiedad en presencia de sangre (primera fase) y rápida caída del ritmo cardíaco y de la presión sanguínea (segunda fase)

Cómo superarlas

El mejor tratamiento para las fobias que nos ocupan consiste en un modo de psicoterapia denominado terapia de exposición, si bien en ocasiones también puede el experto recomendar otros medicamentos o terapias.

El objetivo del tratamiento es la mejora de la calidad de vida para que el paciente deje de sentirse limitado por sus fobias.

Según vaya aprendiendo a controlar sus reacciones y pensamientos, irá descubriendo la paulatina disminución de la ansiedad y del temor que hasta ese momento controlaba su vida.

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