Qué es la Ansiedad Social

En el contexto de las personas que padecen trastornos de ansiedad, la “fobia social” es uno de los cuadros más frecuentes pero también peligrosos, porque suelen ir acompañados de alcoholismo, depresión o drogadicción.

Sea ese el caso o no, lo cierto es que las fobias sociales se caracterizan por el miedo permanente a ser juzgados por el resto de personas o a sentirse avergonzados durante todo el tiempo.

Qué es la Fobia Social

La fobia social es el miedo a ser juzgado por los demás y a sentir vergüenza. El pavor puede llegar a ser tan intenso, que imposibilite a quienes lo sufren la realización de actividades tan cotidianas, como acudir al trabajo o al centro de estudios.

Aunque todas las personas sienten miedo o ansiedad en algún momento de sus vidas, (como por ejemplo cuando se acaba de conocer a alguien o cuando es necesario hablar en público), la fobia social va mucho más allá.

En concreto, estos fóbicos se preocupan por cuestiones como las mencionadas desde meses o semanas antes.

Llega a tal este pánico, que dejan de realizar las acciones más comunes delante de  otras personas, acciones comer o beber en presencia de otros o utilizar un baño público, se convierte para ellos en una especie de “misión imposible” que perturba su paz.

Este miedo incontrolable les lleva, a menudo, a evitar eventos o lugares en los que se cree que se podrían ver obligados a llevar a cabo actos que les hicieran sentir vergüenza.

Mientras que, para algunas de estas personas, la fobia social es un problema únicamente en ciertas ocasiones, para otras los síntomas son habituales en la mayoría de las situaciones de la sociedad.

Generalmente, la fobia social suele comenzar en la edad temprana, y los síntomas que suelen durar más de 6 meses son los que dan lugar al diagnóstico de la fobia que, de no ser tratada, puede durar muchos años o hasta toda la vida.

Cuáles son las señales o síntomas de la Ansiedad Social

Es habitual que las personas con esta fobia tiendan a:

  • Experimentar episodios de ansiedad siempre que están rodeados de más personas, costándoles trabajo mantener una conversación con ellas, aunque quieran hacerlo
  • Preocuparse con mucha anticipación de un evento al que asistirán mucha gente
  • Sonrojarse, temblar o sudar siempre que estén rodeados de más personas
  • Tener dificultad a la hora de hacer nuevas amistades y conservarlas
  • Sentir náuseas o malestar estomacal cuando estén en compañía de otros
  • Evitar los lugares concurridos
  • Timidez y vergüenza en presencia de otras personas
  • Preocupación a ser juzgadas por otras personas

Fobia Social: Miedo a ser juzgado y sentir vergüenza

Así las cosas, no es raro que este trastorno se englobe dentro de los trastornos de ansiedad incapacitantes o muy limitantes para el sujeto, al impedirle el normal desempeño de su actividad social y hasta familiar.

De hecho, los casos más graves son aquellos en los que los sujetos abandonan su trabajo o dejan de asistir a la escuela, rompiendo cualquier tipo de contacto con los demás.

Causas de este temor

Aunque, a veces, la fobia social cuente con un marcado carácter hereditario, nadie sabe con seguridad la razón de que algunas personas la tengan y otras no. No en vano, los investigadores han constatado que la ansiedad y el miedo involucran determinadas partes del cerebro.

Algunos de estos expertos piensan que, el hecho de no saber interpretar la conducta de los demás, puede ser determinante para generar esta fobia a la sociedad.

Llega a ser tal su obsesión, que estos sujetos piensan que el resto de personas que los rodean los miran o les fruncen el ceño, aunque cuando la realidad sea que estén pasando totalmente desapercibidos.

La falta de habilidades sociales se contempla también como una de las causas de esta fobia. Así, es frecuente que, personas que carecen de dichas habilidades, se sientan desanimadas tras hablar con otras e incluso que el tener que volver a retomar conversación con ellas en el futuro les suponga una preocupación.

Superando el ser juzgado por la sociedad

Las fobias sociales suelen tratarse con psicoterapia, con medicamentos o con la combinación de ambos.

  • A través del tipo de psicoterapia denominada terapia cognitivo-conductual (TCC), que resulta particularmente útil para el tratamiento de la fobia social. En este sentido, le enseña a la persona otras maneras de pensar, de comportarse o de reaccionar ante diferentes situaciones para sentir menos temor o ansiedad
  • Ansiolíticos y antidepresivos son los fármacos más recetados para el tratamiento de la fobia social, aunque lo cierto es que solo están recomendados para ser tomados durante períodos cortos de tiempo

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